SEPARACION DE BIENES

 

La separación de bienes es una forma de administrar económicamente el patrimonio familiar en la que cada cónyuge o integrante de la relación de pareja, es propietario en exclusiva de lo suyo (salario, bienes y deudas propios) o del 50% de los bienes comunes, sin que el otro tenga capacidad de decisión o disposición sobre ello.

 

MI TRABAJO consiste en asesorar a los cónyuges que deseen adoptar esta forma de administración económica de su patrimonio en los siguientes puntos:
  determinar la oportunidad o no de adoptar este régimen económico.
 determinar las consecuencias desde el punto de vista estrictamente jurídico, fiscal y tributario.
 elaborar las denominadas "Capitulaciones Matrimoniales" conteniendo el inventario familiar y su forma de reparto entre ambos.
 
Esta cuestión de la separación de bienes tiene repercusiones en diferentes aspectos de la vida de una persona: divorcio, viudedad, herencias, donaciones, etc. 
  
DESACONSEJO por tanto, "ir por libre" realizando, por ejemplo, disposiciones de dinero unilateralmente, o firmando documentos sin contar con un asesoramiento adecuado.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INCAPACITACIONES

 

Si bien todas las áreas relativas al Derecho de Familia deben tratarse con suma delicadeza y teniendo presente los intereses de los más vulnerables (los hijos menores de edad, por lo general), en la incapacitación de personas esto cobra especial relevancia, pues nos encontramos en la tesitura de tener que decidir por un ser querido las cosas más simples, elementales y cotidianas de su vida.

 

La incapacitación de una persona solo la puede declarar el juez tras un procedimiento no muy complejo, pero sí con mucha carga, digamos, personal, pues de lo que se trata es de ver si la persona en cuestión es capaz o no de regir su persona y sus bienes, su patrimonio, para lo cual deberá someterse al examen previo del médico forense. 

 

El grado de incapacidad puede ser total o parcial, en el primer caso estaríamos hablando de una tutela (el incapaz lo es para todos sus actos) y en el segundo de una curatela (solo para algunos).  En cualquiera de los casos, el tutor estará obligado a ejercer los actos y tomar las decisiones por el incapaz y en beneficio de éste que el juez exprese en la Sentencia, todo ello bajo la vigilancia del Ministerio Fiscal quien podrá exigir en cualquier momento al tutor, que le rinda cuentas de la situación personal del incapaz y de la administración de la tutela.

 

                Puede ser tutor o curador, el cónyuge, los padres, los ascendientes o descendientes que el juez designe o en defecto de estas personas, el juez designará tutor a quien considere más idóneo por sus relaciones con el incapaz.

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© Javier Valero Bermejo