VIOLENCIA DE GENERO / MALOS TRATOS

 

Cuando la Mujer ha sido víctima de una agresión (o de varias) bien sea física, psíquica o verbal (insultos, amenazas, coacciones, etc.) por parte de su marido, exmarido, pareja o ex pareja, o lo ha sido en otras ocasiones, lo primero de todo es DENUNCIAR los hechos en la Comisaría de Policía más próxima.  En ese momento se activa de forma inmediata el Protocolo de Víctimas de Violencia de Género, en el cual se informa a la víctima de los derechos que como tal Víctima tiene (acceso a recursos económicos, sociales, asistenciales, etc.)  Igualmente, en ese momento se hace la solicitud de la orden de alejamiento y protección.  Si la Victima acude ya a Comisaría con el parte de lesiones (caso de que los hechos denunciados hayan consistido en una o varias agresiones físicas), el mismo se anexa a la denuncia, caso contrario, la Policía la acompaña a los servicios de Urgencias para que sea reconocida, extendiéndose entonces el parte de lesiones.
  
 MI TRABAJO consiste en asesorar a la Víctima de Violencia de Género tanto al interponer la denuncia, como después en el juicio ante el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.  En ambos casos, el asesoramiento legal es importantísimo, pues una denuncia mal interpuesta o una declaración deficiente en el Juzgado puede terminar con las actuaciones archivadas o, en el mejor de los casos, la absolución del agresor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INCAPACITACIONES

 

Si bien todas las áreas relativas al Derecho de Familia deben tratarse con suma delicadeza y teniendo presente los intereses de los más vulnerables (los hijos menores de edad, por lo general), en la incapacitación de personas esto cobra especial relevancia, pues nos encontramos en la tesitura de tener que decidir por un ser querido las cosas más simples, elementales y cotidianas de su vida.

 

La incapacitación de una persona solo la puede declarar el juez tras un procedimiento no muy complejo, pero sí con mucha carga, digamos, personal, pues de lo que se trata es de ver si la persona en cuestión es capaz o no de regir su persona y sus bienes, su patrimonio, para lo cual deberá someterse al examen previo del médico forense. 

 

El grado de incapacidad puede ser total o parcial, en el primer caso estaríamos hablando de una tutela (el incapaz lo es para todos sus actos) y en el segundo de una curatela (solo para algunos).  En cualquiera de los casos, el tutor estará obligado a ejercer los actos y tomar las decisiones por el incapaz y en beneficio de éste que el juez exprese en la Sentencia, todo ello bajo la vigilancia del Ministerio Fiscal quien podrá exigir en cualquier momento al tutor, que le rinda cuentas de la situación personal del incapaz y de la administración de la tutela.

 

                Puede ser tutor o curador, el cónyuge, los padres, los ascendientes o descendientes que el juez designe o en defecto de estas personas, el juez designará tutor a quien considere más idóneo por sus relaciones con el incapaz.

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© Javier Valero Bermejo